3.27.2017

Un reloj que trae del pasado algo más que historia


La botella de whisky más antigua del mundo se denomina Old Vatted Glenlive, y pasó todo el siglo XX cerrada, de hecho data de bastante antes: del siglo XIX, en concreto de 1862, cuando su conservador, William Bayard Cutting, un millonario de New York la guardó a buen recaudo. Pero el pasado 14 de marzo se abrió por primera vez en Varsovia (Polonia) para una ocasión muy especial: de ella saldrán 50 gotas que irán a parar a otros tantos relojes de lujo. Estas gotas estarán colocadas en un compartimento específico, estanco (no, no es un reloj con su mecanismo bañado en whisky como si fuera aceite en un módulo digital) para un reloj que se empezará a vender el próximo 8 de abril.

El reloj -cómo no- se llama Whisky Watch, y es la unión de la marca de relojes suiza Louis Moinet, con la compañía polaca Wealth Solutions, dedicada a objetos de lujo. La estética del reloj quiere recordar a las antiguas máquinas a vapor y, de hecho, se han inspirado en esa época de la revolución industrial -de la que es contemporáneo el whisky- para hacer un guiño a los primeros días del ferrocarril y a la escocia del siglo XIX. Con todos estos precedentes podréis suponer que el reloj será caro, y mucho, en efecto: cada uno costará 45.000 $. Sí, hay que haberse tomado unos cuantos vasos de whisky para pagar semejante cantidad por un reloj.



| Redacción: RevistaRelojes.com / RevistaRelojes.blogspot.com | Gracias a Arcano por la pista

1 comentario:

  1. espero no se le de por celebrar de un modo similar, cuando cumpla cien años, al primer banco de semen del mundo. Del reloj en sí lo primero que uno tiende a pensar u opinar que es una estupidez, incluso una afrenta a la relojería en sí. Luego, cuando a uno se le pasa la envidia por no poder tener los 45000$ para gastarse en un caprichito en algún reloj de gusto propio, ve la cosas como son y recuerda que también en algún momento, con relojes u otros objetos, ha pagado por intangibles más de lo razonable según su propia economía. Por ejemplo ahora tengo puesto un reloj que viene a ser en mi caso como una Ferrari en manos de un anciano de los que no sobrepasan los 60km/h en las rutas. Mi vida es el 99% del tiempo estar frente a una computadora o durmiendo, vivo a cinco cuadras de la playa y no he ido en todo un año ni de pasada y no me meto en el agua porque no me gusta que esté fría aunque hagan 40 grados. Como un sedentario dueño de un Rangeman que vale dos sueldos de los que gana no puedo juzgar a alguien que se gaste esa suma en un relojito cuyo principar característica sea que tiene dentro una gota del whisky que jamás podrá beber sin destruirlo. Asocio este hecho al ir a pasear al ex barrio rojo de Amsterdam y contentarse con ver a las mujeres a través del vidrio, aunque les haya pagado. No me queda claro si este es un reloj que compraría un gran amante del whisky, de los relojes o de ambas cosas. O también puede llegar a ser una excelente inversión, especialmente si alguien se termina tomando el resto de la botella asegurando que no hayan más relojes de este tipo, o si no se encuentra otra más añeja aún. En estos últimos casos habrá sido un mal negocio su compra, de lo contrario quizás lo contrario. Cuál es el valor de las cosas? Cuánto es el precio a veces de lo barato? Quizás el F-91 no sea hoy día tampoco el reloj con mejor relación calidad/precio.

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