7.22.2017

¡Relojes para todos!


En el mundo de la relojería cada vez es más importante que tu modelo se conozca, y no solamente estar presente en tiendas, ferias y escaparates. Y por eso se empezó a recurrir a que "embajadores" vistieran determinados relojes, y actores en películas, y también, por supuesto, que los usaran bloggers y páginas especializadas para difundirlos en sus webs.

Lo que me ha llamado la atención, sin embargo, es el extremo al que han llegado marcas como TomTom, cuyos relojes no solamente les han cedido a los presentadores para que los usen sino, además, se los dan a los invitados. Es una forma mas de intentar popularizar los smartwatches y los relojes deportivos a batería.




Lo que sí me resulta chocante es que el reloj que les han dado sea el Adventurer, un reloj que ni siquiera ya está en su web española de TomTom (sí lo está en la sección de tienda, pero no en una página temática dedicada, como sí tiene el Spark 3). Curiosamente, el Adventurer es mucho más caro que el Spark (299 €, precio oficial, frente a los 129 € del Spark), y ambos fueron lanzados al mismo tiempo (octubre de 2016). Debieron en TomTom pensar que, ya de publicitar, pues publicitar el modelo más caro y así que la gente se lo compre, aunque haya otro más competitivo en precio. No quiero ser mal pensado, pero conociendo cómo son y operan en TomTom, no me extrañaría nada.

Por otro lado, no se quien habrá sido el encargado de TomTom en España para elegir como "escaparate" a un programa de retransmisión de ciclismo, pero se han lucido. Lo digo porque sorprende que les hayan dejado hacer esa promoción en un evento con tan poca repercusión como es el ciclismo y en el cual, por si fuera poco, los presentadores apenas aparecen un par de minutos en una pequeña pantalla donde sus relojes ni siquiera se distinguen. Pero ellos sabrán lo que hacen, desde luego yo creo que hay formas (y medios) más interesantes y con más rendimiento para hacer ver sus productos, que no algo tan marginal como una retransmisión deportiva en la sobremesa. Es evidente que los responsables de marketing de TomTom aún tienen la mentalidad del siglo pasado, curiosamente son los mismos que nos quieren vender el reloj del futuro. Paradojas de los negocios.

Me da también qué pensar la poca perspectiva que tienen estas marcas en España. Cuando aquí -o en algún blog o páginas especializadas en Internet-, nos envían algún producto para presentar, no solamente tenemos que trabajar durante bastantes días preparando sesiones de fotografías y un reportaje (o varios, en algunos casos) y banners difundiéndolo, sino que hasta a veces tenemos que optar por ceder a los modelos más baratos de las marcas. Y sin embargo para tener presencia testimonial al principio y al final de una retransmisión deportiva enormemente marginal (como lo es el ciclismo, no nos engañemos) no solamente se deshacen enviándoles varios modelos, y de los mejores y más caros, sino que envían también para los que van de invitados.


Sí, claro, es verdad: ese programa de televisión, por cutre que sea, tendrá un millón de televidentes y tu blog solo unos pocos cientos o, en el mejor de los casos, unos pocos miles. Es cierto. Pero de ese millón de telespectadores será minúsculo el número que se fije en el reloj, menos aún el número de ellos que logren atisbar más o menos el modelo, y aún menos el número que se decida adquirirlo y, de esos pocos que se van a decidir a adquirirlo, la mayoría de ellos complementarán la información buscándolo por internet. O sea, que acabarán en páginas como éstas, páginas en las que puede que no vean ese modelo porque ese fabricante o esa marca, precisamente, decidió no difundirlo en ella, pero que sí verán el de la competencia, y entonces tal vez el consumidor acabe comprando el otro modelo, en lugar del suyo. O verán el modelo más barato que sí nos han enviado, y tal vez se ese usuario entonces se dé cuenta de que puede adquirir un modelo más asequible. O sea: que puede darse el caso de que la publicidad pagada por TomTom en televisión, acabe siendo aprovechada por Nixon, o Casio, o cualquier otra marca que sí tenemos en el blog, debido a que han llegado aquí para informarse precisamente gracias a que han visto el reloj en la tele.

Y, además de todo lo anterior, en la televisión el reloj estará a la vista unos pocos minutos. En Internet lo estará mucho tiempo, a veces años, incluso más tiempo que la vida útil del reloj en algunos casos, y esa información y ese conocimiento pasarán por miles de miles de visitas, que se traducirá en mucha más gente que vea ese reloj por Internet, que la que lo haya visto por la tele. Y la buena -o mala- crítica de tu marca quedará plasmada en la web y de la cual puede aprovecharse la marca no solo en el presente, sino también en el futuro. Todas estas ventajas, por desgracia, no se suelen tener en cuenta, y algunas marcas, como TomTom, siguen pensando que con anunciarlo en televisión convencerán a mucha gente para que les compren sus relojes. Peor para ellos.

| Redacción: RevistaRelojes.com / RevistaRelojes.blogspot.com

1 comentario:

  1. Muy buen punto lo de que todos acabarán en internet. Es decir, el producto te puede gustar, pero acabarás buscando en internet, tal vez sus características, tal vez una review, o tal vez su precio.

    En este caso concreto, la presencia es tan testimonial, que incluso recurrirás a páginas como esta para saber de que modelo en concreto se trata.

    Como bien decís, peor para ellos. Peor para Tom Tom.

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