11.10.2017

Fortis Cosmonautis Stratoliner, una reedición de los más avanzados relojes de la Guerra Fría


Con un nombre tan impresionante como el de Fortis Cosmonautis Stratoliner Parabola LE, esta última realización de Fortis, dentro de su colección Cosmonautis, tiene todas las papeletas para ser un modelo de éxito y de "empobrecimiento" de muchas carteras. Se trata de un cronógrafo mecánico, con un diseño que se remonta a 1962, y que su esfera con fondo blanco y elementos frontales en contraste han sido pensados para mejorar su visibilidad en cualquier condición de luz.

Como bien sabéis -y si habéis hecho novillos en clases de ciencias naturales, os lo explicamos nosotros- la estratosfera es la parte de la atmósfera que rodea la tierra, y que se encuentra entre los 15 a los 50 km por encima del nivel del mar. Al contrario que en la troposfera (la atmósfera más cercana al suelo, de "tropos", "giro", porque es donde ocurren los fenómenos atmosféricos climáticos más importantes), y que se sitúa entre los 0 a 15 km (de 17 a 20 km en el ecuador, y más baja en invierno que en verano por la incidencia de la tropopausa -situada entre la troposfera y la estratosfera-) en la troposfera la temperatura puede variar enormemente, desde los -60ºC a los 0ºC, debido a la radiación ultravioleta absorbida por la capa de ozono, convirtiendo la radiación en calor.




Por eso, los primeros relojes con el nombre Stratoliner fueron lanzados al mercado en 1962, para que los usaran los pilotos que tenían que realizar misiones durante la llamada Guerra Fría en las capas tan altas, y en un clima tan hostil.

Esta edición del Fortis, que estará limitada a sólo 200 unidades, es un homenaje a aquello guardatiempos, y han sido testeados precisamente para soportar esas condiciones (por ejemplo, se les ha sometido a fuerzas de 13G). El diseño de sus índices, en forma rectangular, es una forma de reforzar la escala numerada (en la parte superior de los mismos) para facilitar la lectura. Según Fortis, colocar ahí índices en lugar de números en grande hace que su lectura sea más inmediata e intuitiva.


Dentro de los Fortis Cosmonautis Stratoliner Parabola encontramos un calibre ETA 7750 Valjoux de 25 rubíes, y 48 horas de reserva de marcha, y en el exterior su caja, de acero, mide 42 mm. Resiste el agua hasta los 100 metros, y el vidrio es de zafiro, con doble revestimiento (interior y exterior) antirreflectante.

Los pulsadores del cronógrafo están protegidos a rosca, para evitar operarlos por accidente.


Como opción, Fortis ofrece a sus compradores añadirle al reloj el certificado de "Stratosphere Proven" ("Probado para la estratosfera"). Para obtener este certificado, que se remite individualmente bajo petición y específicamente para cada reloj, Fortis le realiza una prueba llevándolo hasta una altitud de 40.000 metros en un globo estratosférico. Una vez alcanzada esa altitud, el globo estalla y el sistema devuelve el reloj a tierra con la seguridad de un pequeño paracaídas.

Debido a que el reloj puede perderse o aterrizar en un lugar a muchos kilómetros de su lanzamiento, a consecuencia de la rotación terrestre, ese mismo sistema que lleva al reloj y el paracaídas incorpora un GPS. Mientras asciende, una cámara especial va realizando fotografías del viaje del reloj, con la curvatura del planeta de fondo. Una vez terminada la prueba, las fotos, el certificado y el reloj, se entregan a su propietario. Por su elevado coste, este certificado hay que solicitarlo específicamente antes de recoger el reloj, el cual -el reloj solo, sin el certificado- tiene un precio que, dicho sea de paso, parte de unos 3.000 €.






























| Redacción: RevistaRelojes.com / RevistaRelojes.blogspot.com