4.11.2018

Cualquier parecido con la realidad es simple coincidencia


Me ha parecido muy clarificadora una de las imágenes que se han publicado con ocasión de la G-Shock Fan Festa (el festival para los fans de G-Shock) en el cual uno de los invitados VIP (un piloto de carreras, me parece, popular por aquellas tierras) mostraba su G-Shock junto al reloj de la entrada al festival. Lo mostraba como si ambos fueran G-Shock, como si ambos tuvieran algo que ver, pero a excepción de que uno sea un seguidor de los modelos de la gama de G-Shock y sepa a priori que son del mismo fabricante, no se parecen en nada. Dista uno a otro (en estilo, diseño y estética) tanto como el día de la noche. El reloj de la entrada, que repetía la imagen del típico reloj de las Five Series "ochentero", contrastaba con el reloj que mostraba el invitado, imagen de la actual G-Shock y muestra evidente de las enormes diferencias entre ambos.

Otro de los momentos que me llamaron más la atención es cuando Kikuo Ibe muestra la famosa "pelota" en la que envolvieron un módulo de un reloj, para materializar la idea de un reloj rodeado de goma que amortiguara los golpes. Supongo que, obviamente, será una reproducción de la que usaron en su momento realizada con los recuerdos que de ella conservase el ingeniero, porque desde 1982 y con todo lo que ha viajado, no creo que haya logrado sobrevivir mucho. De hecho, probablemente la original habrá desaparecido con los años, si no entre los juegos de los jóvenes ingenieros de aquel lejanísimo ya 1982, sí en los años posteriores, en donde nadie daba ni un centavo por G-Shock. Mucho menos iban a darlo por su "pelotita".




Por supuesto, está todo hecho a posta para "alimentar el mito", que todo vende y cualquier cosa ayuda. Después de la dosis de "autobombo", claro, llegó el espectáculo de música rock y artistas varios. Para que a nadie se le olvide qué es G-Shock hoy.






| Redacción: CODE Intermedia | codeintermedia.com